Varför lök får oss att gråta – och hur man stoppar det

Por qué la cebolla nos hace llorar

La cebolla es un ingrediente indispensable en la cocina de muchas culturas alrededor del mundo. Sin embargo, su característico olor y sabor vienen acompañados de un efecto no tan agradable: las lágrimas que provoca al cortarla.

El culpable: propanotial-S-óxido

La razón detrás de este fenómeno se encuentra en un compuesto químico llamado propanotial-S-óxido, que se libera al cortar la cebolla y estimula las glándulas lagrimales, provocando la producción de lágrimas. Este compuesto es volátil y se dispersa fácilmente en el aire, llegando a los ojos y causando irritación.

Reacción en cadena

Una vez que el propanotial-S-óxido entra en contacto con los ojos, desencadena una reacción en cadena en la que el cuerpo produce lágrimas para proteger los ojos de la irritación. Esta es la razón por la que lloramos al cortar cebolla, aunque no estemos tristes.

Cómo detener el llanto al cortar cebolla

Consejos y trucos

Afortunadamente, existen varios métodos para evitar que la cebolla nos haga llorar al cortarla. A continuación, te presentamos algunos consejos y trucos que puedes probar:

  1. Refrigeración: Antes de cortar la cebolla, métela en el congelador durante unos minutos. El frío ayuda a reducir la liberación de propanotial-S-óxido.
  2. Agua: Corta la cebolla bajo un chorro de agua corriente para que el compuesto químico se disuelva y no llegue a tus ojos.
  3. Cuchillo afilado: Utiliza un cuchillo afilado al cortar la cebolla para minimizar la rotura de células y la liberación de propanotial-S-óxido.
  4. Gafas de natación: Si nada de lo anterior funciona, puedes probar a cortar cebolla usando gafas de natación para proteger tus ojos.

¿Funcionan realmente estos trucos?

Cada persona reacciona de manera diferente al propanotial-S-óxido, por lo que algunos de estos trucos pueden funcionar mejor que otros. Lo importante es probar diferentes métodos y determinar cuál es el más efectivo para ti.

Conclusiones

La cebolla es un ingrediente versátil y delicioso que aporta sabor a muchos platos, pero su capacidad para hacernos llorar al cortarla puede resultar molesta. Con los consejos y trucos adecuados, es posible reducir o incluso evitar por completo las lágrimas al manipular este vegetal tan popular en la cocina.